04/07/14

11:02
Los israelitas partieron del monte Hor por el camino del Mar Rojo, para bordear el territorio de Edóm. Pero en el camino, el pueblo perdió la paciencia y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: "¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!". Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrasadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo: "Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes". Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: "Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado". Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado. April 06, 2014 at 05:00PM

11:02
Señor, escucha mi oración y llegue a ti mi clamor; no me ocultes tu rostro en el momento del peligro; inclina hacia mí tu oído, respóndeme pronto, cuando te invoco. Las naciones temerán tu Nombre, Señor, y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria: cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso en medio de ella; cuando acepte la oración del desvalido y no desprecie su plegaria. Quede esto escrito para el tiempo futuro y un pueblo renovado alabe al Señor: porque él se inclinó desde su alto Santuario y miró a la tierra desde el cielo, para escuchar el lamento de los cautivos y librar a los condenados a muerte. April 06, 2014 at 05:00PM

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Jesús dijo a los fariseos: "Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir". Los judíos se preguntaban: "¿Pensará matarse para decir: 'Adonde yo voy, ustedes no pueden ir'?". Jesús continuó: "Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Por eso les he dicho: 'Ustedes morirán en sus pecados'. Porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados". Los judíos le preguntaron: "¿Quién eres tú?". Jesús les respondió: "Esto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo. De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero aquel que me envió es veraz, y lo que aprendí de él es lo que digo al mundo". Ellos no comprendieron que Jesús se refería al Padre. Después les dijo: "Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada". Mientras hablaba así, muchos creyeron en él. April 06, 2014 at 05:00PM

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A causa del pecado, tú el inocente, permaneces en pié ante el tribunal para el condenado; cuando vuelvas con la gloria del Padre, no me juzgues con él. Fuiste burlado por el escupitajo del sacrílego a causa de la vergüenza del primer hombre creado; borra la verguenza de los pecados del desvergonzado, con la cual me cubrí la cara Te revestiste de púrpura, pusiste sobre ti el manto rojo como un deshonor y una afrenta, como lo pensaban los soldados de Póncio Pilato (Mt 27,28). Líbrame del cilicio del pecado, la púrpura roja, el color de sangre, y revísteme del traje gozoso con que habías revestido al primer hombre. Doblando la rodilla, se burlaban, divirtiéndose, se burlaban; contemplando esto, los ejércitos celestes adoraban con temor. Sufriste todo esto con el fin de que nuestra naturaleza de Adán quede libre de la vergüenza del amigo del pecado, y de mi alma y de mi conciencia, suprimes la vergüenza, llena de tristeza En todo tu cuerpo y sobre todas las partes de tus miembros recibiste los golpes terribles de la flagelación después del veredicto del juez; Yo que de pies a cabeza sufro dolores intolerables, cúrame de nuevo, una segunda vez, por la gracia de la fuente del bautismo. A cambio de las espinas del pecado, que para nosotros la maldición cultivó (Gn 3,18), en tu cabeza una corona de espinas ha sido colocada por los obreros de la vid de Jerusalén (Mt 21,33s). Arranca de mí las espinas del pecado que mi enemigo plantó en mí, y cura en mí la herida de la mordedura para que los estigmas del pecado sean suprimidos. April 06, 2014 at 05:00PM

Hermanos Franciscanos

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