06/12/17

11:09
Les aseguro, por la fidelidad de Dios, que nuestro lenguaje con ustedes no es hoy "sí", y mañana "no". Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, el que nosotros hemos anunciado entre ustedes -tanto Silvano y Timoteo, como yo mismo- no fue "sí" y "no", sino solamente "sí". En efecto, todas las promesas de Dios encuentran su "sí" en Jesús, de manera que por él decimos "Amén" a Dios, para gloria suya. Y es Dios el que nos reconforta en Cristo, a nosotros y a ustedes; el que nos ha ungido, el que también nos ha marcado con su sello y ha puesto en nuestros corazones las primicias del Espíritu.

11:09
Tus prescripciones son admirables: por eso las observo. La explicación de tu palabra ilumina y da inteligencia al ignorante. Abro mi boca y aspiro hondamente, porque anhelo tus mandamientos. Vuelve tu rostro y ten piedad de mí; es justo que lo hagas con los que aman tu Nombre. Afirma mis pasos conforme a tu palabra, para que no me domine la maldad. Que brille sobre mí la luz de tu rostro, y enséñame tus preceptos.

11:09
Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.

11:09
     «Vosotros sois la sal de la tierra» dice el Salvador; con ello nos muestra cuán necesarios son los preceptos que acaba de enunciar. «Mi palabra, les dice, no es sólo para vosotros y vuestras propias vidas, sino que se os confía para el mundo entero. No os envío a dos ciudades, a diez o a veinte, ni a un pueblo sólo, como antiguamente a los profetas. Os envío a la tierra, al mar, a toda la creación (Mt 16,15), por todas partes donde abunda el mal. En efecto, al decirles: «Vosotros sois la sal de la tierra», les ha indicado que es toda la tierra que está faltada de sal, corrompida por el pecado; y que por su ministerio la gracia del Espíritu Santo regenerará y conservará al mundo. Por eso les enseña las virtudes de las bienaventuranzas, las que son más necesarias, las más eficaces para los que tiene la multitud a su cargo. El que es suave, modesto, misericordioso, justo, no se queda para sí mismo las buenas acciones que lleva a cabo; se preocupa que las bellas fuentes fluyan también para el bien de los otros. El que tiene puro el corazón, el que es artífice de paz, el que sufre persecución por la verdad, éste es el que consagra su vida al bien de todos.

00:12
Bloch-Sermon_On_The_Mount

🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹

               *”Verbum Spei”*

        _”Palabra de Esperanza_

🔸🔸🔸🔸🔸🔸🔸🔸🔸🔸

*10° Lunes Tiempo Ordinario*

*El Evangelio de hoy*

*Mateo 5, 1-12*
En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, hablándoles así:

“Dichosos los pobres de espíritu,

porque de ellos es el Reino de los cielos.

Dichosos los que lloran, porque serán consolados.

Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra.

Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.

Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios.

Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.

Dichosos serán ustedes, cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes”.

*Reflexión:*

Durante nuestra juventud hicimos muchas elecciones y, dentro de ellas, muchas no fueron prudentes y sabias. Esto a pesar de que nuestros padres nos orientaban y aconsejaban para que no cometiéramos errores.  A pesar de ellos, considerábamos que nosotros teníamos la razón. Esto se debe a que no teníamos una visión completa y madura del mundo ni de Dios.

San Mateo ha querido presentar esta enseñanza de Jesús en una gran catequesis, para que ésta sea para los creyentes una norma de vida. La enseñanza empieza con la palabra “Bienaventurados” que puede ser traducida como “Felices” o “Dichosos”.

Ahora que somos adultos, quizás cometemos los mismos errores e incluso más graves. ¿Por qué? Porque ignoramos los consejos de Dios. La felicidad que encontramos en el mundo es pasajera, la que nos ofrece Jesús y su Evangelio es total, duradera y definitiva. Si verdaderamente quieres ser un “Bienaventurado”, un lleno de la alegría, la paz y el gozo de Dios, esfuérzate todos los días por vivir de acuerdo al Evangelio. 

*Oración:*

Señor Jesús, ayúdame a encontrar la verdadera felicidad que se encuentra en el dar y no tanto en el recibir, en el amar y no tanto en el ser amado. Dame tu consuelo para aprender a ser yo mismo consuelo para otros, como un instrumento tuyo que es capaz de apoyar, acompañar y abrazar al que sufre. Amén. 
*Acción:*

Hoy daré gracias a Dios por las bienaventuranzas que vivo. Me dejaré abrazar y consolar por él y yo, por mi parte, buscaré a alguien que necesite ayuda.

🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹

         *”Nuntium Verbi Dei”*   

_”Mensaje de la palabra de Dios”_

🔸🔸🔸🔸🔸🔸🔸🔸🔸🔸


Hermanos Franciscanos

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.